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martes, 5 de mayo de 2009

12 Trucos que podés hacer con tu cuerpo

1 - En caso de que te pique la garganta:

Rascate el oído: Por que tocar los nervios del oído, se produce un reflejo en la garganta que causa que los músculo sufran un espasmo, así aliviando el picor, increíble pero funciona.

2 - El Super oído:

Si escuchas poco en un lugar muy concurrido, escucha sólo con el oído derecho. Es mejor para escuchar y distinguir canciones que suenan lejos o con poco sonido.

3 - Si tienes ganas de orinar:

Pensa en sexo! Ya que tu cerebro se entretiene y elimina el estrés de estar aguantando la orina, y pensando en ella.

4 - Inyecciones sin dolor:

En Alemania se descubrió que toser mientras te inyectan reduce el dolor. Por que aumenta la presión en el pecho y en la espina dorsal, inhibiendo los conductores de dolor de la médula.

5 - Limpia tu nariz de mucosidad:

Con tu lengua, presioná el paladar de forma muy fuerte de un lado a otro, y con un dedo presioná la parte de arriba, o superior de tu naríz, por debajo del entrecejo. Lo que produce es que el moco que no te deja respirar se mueva de adelante hacia atrás.

6 - Aliviar la acidez estomacal:

Si querés aliviar tu acidez, dormí del lado izquierdo de tu cuerpo. Esto crea un ángulo entre el estómago y el esófago logrando que los ácidos no pasen del estómago a tu garganta por gravedad.

7 - Para el dolor de muelas:

Agarra un hielo y frotarlo por la parte con forma de V que está entre el dedo pulgar y el índice, del lado contrario a la palma de la mano. Esto disminuye el dolor en un 50%, ya que la zona está conectada con los receptores de dolor de la manos y la cara.

8 - Para que desaparezcan las quemaduras:

Aunque no lo creas, no es lo mejor el hielo o agua fría sobre la quemadura. Lo mejor es limpiar inmediatamente la parte dolorida y aplicar presión con un dedo de la mano contraria. Lograrás que vuelva a la temperatura normal y evitarás que aparezca la ampolla.

9 - Alivia el sangrado de la nariz con un solo dedo:

Poner tu cabeza para atrás es un buen metodo, pero hace que te ahogues con tu propia sangre. El mejor remedio es poner un trapo o algodón en la punta de la naríz y apretar contra el cartílago. La mayoría de sangrados empiezan ahí, y con un sólo dedo podrás reducir el daño.

10 - Para que tu corazon lata mas lento:

Cuando estés nervioso y tu corazón no pare de latir. Poné tu pulgar en tu boca y soplá. El nervio que controla la frecuencia de latidos del corazón se puede controlar con la respiración.

11 - Impresiona a tus amigos:

Pedile a uno que extienda un brazo lateralmente haciendo 90 grados con su costado. Poné tus dedos sobre su muñeca y empujá para abajo, pidiéndole que aguante. Ahora colocá una caja o un montón de revistas debajo del pie del mismo lado en que está levantando el brazo, creando un desnivel entre ambos pies. Presioná ahora su brazo para abajo y no opondrá resistencia. Qué pasó? Desviaste su espina dorsal, y el cuerpo interpretó que es vulnerable. Cuando esto pasa, nos rendimos y abandonamos cualquier tipo de resistencia.

12 - Mejorando tu memoria y modo de estudiar:

Si tenés que estudiar algo para mañana, leelo ésta noche. Cualquier cosa que memorices antes del sueño se consolidará como un recuerdo de larga duración...este seguro ya lo sabias.

jueves, 30 de octubre de 2008

Psicología del Mago (II parte)

Continuemos con las técnicas psicológicas que utilizan los magos para lograr esos trucos tan vistosos.

Ilusiones cognitivas

Para hacer desaparecer algo realmente grande (al más puro estilo Copperfield con la Estatua de la Libertad), es necesario el uso de ilusiones físicas. Humo, espejos… Pero la técnica tiene un límite, y es ahí donde entra de nuevo el componente mental. Crear ilusiones que capten nuestra atención, o jugar con la forma en que prevemos el futuro.

Según distintas investigaciones, tardamos una décima de segundo desde que llega la información al cerebro hasta su percepción consciente. Si nos paramos a pensarlo, estamos viviendo una décima de segundo por detrás del presente, y tratamos de solucionarlo prediciendo este futuro incierto (aunque sea de una décima de segundo).

Y es precisamente en ese espacio donde los magos se aprovechan.

Otros tipos de ilusiones cognitivas vienen relacionados con la manipulación de nuestra atención. Un ejemplo muy conocido es el del vídeo de los jugadores de baloncesto. Se pide que contemos los pases que realiza uno de los equipos:



¿Cómo lo hacemos para no ver al gorila? Porque estamos poniendo toda nuestra atención a otra cosa (los jugadores).

Otro ejemplo de cómo se nos pasan por alto muchos detalles es el siguiente vídeo, en el que se hace un sencillo truco de cartas:



Según ciertos estudios psicológicos, parece ser que no es necesario estar mirando al mismo lugar al que estamos prestando atención, con lo que queda descartado que allí donde miremos, veremos el engaño.

Forzando la solución

Imaginemos que tengo una baraja con 52 ases de picas.

Escoge una carta, la que quieras.

No me la enseñes. Recuérdala bien, enséñasela a tus amigos.

Guárdala en la baraja de nuevo. Baraja las cartas. Más. Un poco más. Perfecto.

Ahora yo saco una carta, y será la que tú escogiste… ¿Era el as de picas?

Este truco demuestra dos cosas: que como mago no me podría ganar la vida, y que he forzado tu elección. Quizás pueda parecer algo rudimentario, pero con esta base es con la que trabajan los magos.

Hagamos la versión psicológica de mi triste truco de magia. En este caso, trataremos de dar la impresión a nuestro invitado de que su elección es totalmente libre, pero no será así.

Ponemos las cartas delante suyo, pero utilizando ciertas técnicas para que el as de picas esté más rato expuesto a ser cogido. Si ahora le pedimos por favor que elija, las prisas forzarán aún más la elección.

De ahí que los magos repitan tanto frases como “hemos podido ver que Luisa ha escogido la carta que ella quería”, ya que lo que hacen es borrar sutilmente la idea vaga de los invitados de que estaban siendo forzados a elegir.

Y es que hay trucos imposibles de detectar…



Fuente: Genciencia

viernes, 24 de octubre de 2008

Psicología del Mago

¿Es ésta la carta que habías escogido?

Suelen acabar así sus trucos, y la gente no deja de sorprenderse de cómo son capaces de encontrar la carta que habíamos pensado. O de hacer desaparecer ante nuestros propios ojos un elefante.

Pero nosotros, que somos gente avispada, sabemos que la magia como tal no existe, y que todo son trucos que juegan con nuestros sentidos. Un ligero cambio entre manos, una carta que siempre ha estado ahí…

De eso estuvieron hablando en cierta ocasión un grupo de magos con un grupo de psicólogos. Conocer las bases psicológicas de estos procesos, para así llegar a conclusiones que pudieran ayudar a conocer más a fondo nuestra forma de pensar.

Y acabaron coincidiendo en que son tres las técnicas críticas que ayudan a un mago a hacer lo que mejor se le da: su magia.

Confusión

Observamos la mano del mago. Tiene tres pelotitas rosas. De repente hace un gesto, y sólo quedan dos. Otro gesto más, y la única pelota queda ante nosotros, asustada por su futuro incierto. Y es que en una fracción de segundo, ya no la tenemos ahí.

Este es un típico truco de magia, en el que con ciertos gestos, el mago está atrayendo nuestra atención para así realizar a escondidas el gesto necesario para su truco.

Pero a nosotros lo que nos interesa es la confusión psicológica.

Ésta suele ser mucho más sutil, y un ejemplo claro es el truco de la solución falsa. Durante su realización, el mago hace creer a sus invitados que han logrado averiguar cómo es el truco que está utilizando. De esta forma, se consigue que la gente esté mucho menos atenta a las pistas que les permitirían descubrir el truco real. ¿Cómo se logra esto?

Estudios en resolución de problemas muestran que el ser humano, cuando tiene una respuesta en mente, es muy difícil que considere alternativas. Y es que al pensar que algo ya tiene solución, solemos mecanizar todos nuestros procesos.

Un ejemplo sencillo sería el siguiente video, donde se lanza repetidamente una bola hacia arriba:



Cuando nuestro cerebro ha creado un patrón que dice “si la mano hace ese gesto, está tirando la pelota hacia arriba”, nos cuesta encontrar un cambio en la solución esperada, y es cuando se crea la ilusión.

Fuente: GenCiencia