La pregunta del millon, prolongar el placer y alcanzar la plenitud sexual con tu pareja. Muchos intentos y mitos buscando soluciones magicas como por ejemplo pastillas para la eyaculación precoz sin resultado alguno. El secreto para mejorar la erección lo tenemos dentro de nosotros mismos, de la misma forma que tenemos la solución para todo tipo de problemas. Sabemos que todos estamos dotados de una infinita capacidad para manejar nuestro sentir y lo que nos pasa, aunque tambien sabemos que no es facil dominar este poder si no estamos confiados en que podemos lograrlo. El primer paso es aceptar lo que nos esta pasando y disfrutar lo que logramos hoy en día porque es nuestra creación. No vale la pena batallar contra nosotros mismos.
El segundo paso, luego de la aceptación, es tomar acción sobre nuestros deseos y realajarnos en nuestro presente. Puedes disfrutar a pleno teniendo una mejor y mas larga ereccion el tiempo que quieras. De este modo te sentiras con una autoestima mas alta y seguro ante tu pareja que tambien merece lo mejor de ti.
Vamos a empezar con una serie de ejercicios que te ayudarán a encontrar ese poder interno. Hablemos de la respiración: eres capaz de tomar aire muy pausadamente y llevarlo directamente hacia tu estomago y una vez lleno comienzas a llenar tus pulmones? (imagina el trayecto de abajo hacia arriba). Hazlo, una inspiración profunda de no menos de 5 segundos. Luego lo sueltas lentamente en no menos de 12 segundos. Intentalo, es primordial que puedas disfrutar esto. Nos vemos en la proxima entrega.
martes, 27 de septiembre de 2011
Como tener una mejor erección
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jueves, 25 de junio de 2009
Micropene, el mayor miedo de los hombres en la intimidad
Más que la eyaculación precoz, más que la falta de apetito sexual, y aún más que las fallas en la erección, lo que verdaderamente tiene preocupados a los hombres es el "Micropene". Al parecer, el tamaño sí importa, pero no tanto para ellas sino más bien para ellos, que son los que sufren del "síndrome del vestuario".
Durante un Congreso de Urología celebrado en España la mayoría de las consultas hechas por los asistentes no tenían que ver con las píldoras para ayudar el desempeño sexual, sino con las proporciones mínimas que debían tener sus miembros para no ser considerados "micropenes", según publicó el diario Clarín.
Un "Micropene" es el miembro viril que no supera los 7 centímetros de longitud en estado erecto, según la definición publicada en la omnisciente Wikipedia. Pero en el Foro Femenino se considera un mínimo margen: de 1 a 8 centímetros. La condición es llamada "microfalosomía".
A partir de los 8 y hasta los 12 centímetros el talle pasa a ser chico, desde los 12 hasta los 14 centímetros sigue siendo chico, pero llega al estándar a nivel mundial y de los 14 a los 16 centímetros se considera un pene normal, siempre según la información publicada en el sitio.
El otro extremo de esta condición biológica es la "macrofalosomía", es decir, que el pene mida más de 22 centímetros cuando erecto. Con una proporción entre 16 y 18 centímetros ya puede considerarse un miembro estándar pero grande, y hasta los 22 es simplemente "grande".
Frente a la situación de percatarse de las limitaciones de su compañero sexual, algunos foros recomiendan a las mujeres que reaccionen con la misma comprensión como si un hombre se encontrara con "una mujer de senos pequeños". Aún así, el desempeño sexual no se ve tan comprometido por el tamaño de corpiño que use la mujer como puede estarlo con el tamaño del miembro masculino.
"En general la percepción que tiene el joven que se acerca a la consulta no obedece sino a apreciaciones personales", explicó el doctor Rafael Prieto, vicepresidente de la Asociación Española de Andrología, según publicó el diario.
Resulta ser que es el "Síndrome del vestuario" donde los hombres se comparan con sus pares y se instala el temor de tener un "micropene". De hecho, en España la medida estándar para un miembro masculino es de 12 a 13 centímetros en estado erecto, y esa proporción varía por país.
Fuente:MinutoUno
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miércoles, 15 de octubre de 2008
"Asexuados", nueva tribu urbana que prefiere evitar el sexo
No son homosexuales ni son heterosexuales. No le escapan a los encuentros sexuales por fobia, traumas de la juventud o motivos religiosos. Simplemente no tienen sexo... ni ganas.
Los Asexuados son la tribu más nueva en llegar a la jungla de la sociedad, según una nota publicada por el sitio del diario Perfil. Su centro de reunión es la página de Internet asexuality.org, en la que hay un foro para que puedan expresarse los miembros de la comunidad asexuada.
En realidad, en el sitio de la Comunidad de Visibilidad y Educación Asexual, AVEN según sus siglas en inglés, se destaca la diferencia entre celibato y asexualidad: mientras lo primero es una elección, la asexualidad es una orientación sexual más. De hecho, los asexuados salen en pareja, se ponen de novios y se casan como cualquier otra persona.
“Estamos casados pero no tenemos sexo”, cuenta orgulloso Paul Cox en su columna para el diario The Guardian. Esto tira abajo la teoría de que los asexuados son en realidad homosexuales no declarados. Cox tiene 24 años y está casado con Amanda. La joven pareja se conoció en una reunión de AVEN en un bar de Nueva York, según publicó Perfil.com.
En su noche de bodas, en vez de consumar su matrimonio del modo tradicional, los recién casados invitaron a sus amigos a jugar al scrabble. Cox relató que, durante sus años como estudiante universitario en China, se definió “ no sexualmente” cuando le tuvo que decir a un amigo que no le gustaban ni las chicas, ni los chicos.
La sexóloga Victoria Alfaro explicó que esta definición íntima tan especial en realidad “es una elección más en la vida”, al contrario de lo que establece la organización AVEN. "El ser humano -explicó la doctora Alfaro- nace sexuado a nivel cromosómico que se manifiesta en ser hombre o ser mujer".
En cuanto a las orientaciones sexuales, es decir, al cómo se ejerce la sexualidad, “las orientaciones sexuales son heterosexual, homosexual y bisexual”, precisó la Dra. Alfaro. Para la sexóloga, “no existe el ser asexual porque siempre va a estar marcado una de las tres orientaciones”.
Sin embargo, no hay nada en la elección de la asexualidad que pueda degenerar la personalidad o el carácter de una persona adulta, así nunca haya tenido sexo: “No por no tener ejercicio sexual va a cambiar su personalidad”. Tener o no interés sexual, cuenta Alfaro, está “prendido a la historia sexual” de la persona.
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lunes, 29 de septiembre de 2008
Educacion Sexual en la Adolescencia: Ciclos Menstruales
Ciclos reproductores: Menstrual y ovárico
Los órganos y estructuras que componen el sistema reproductor femenino, periódicamente sufren numerosos cambios. Una serie de procesos ocurren mes a mes, de manera coordinada, preparando al organismo femenino para un posible embarazo.
¿QUÉ ES LA MENSTRUACIÓN O REGLA?
La menstruación, regla, período, mes, flujo en lenguaje más coloquial, es un fenómeno fisiológico vivido con gran interés y preocupación por todas las niñas, No hay nada más que observar el protagonismo que cobra la primera de la clase a la que «le viene». Rápidamente, se convierte en la estrella indiscutible a la que todas le hacen preguntan y piden consejo.
La regla consiste en una pequeña hemorragia causada por el desprendimiento de una parte de la membrana mucosa que tapiza la cavidad uterina, es decir, el endometrio. ¿Por qué se desprende esta membrana de forma regular? La explicación es la siguiente: desde que las niñas tienen su primera regla, su organismo hace madurar cada mes un óvulo en uno de sus ovarios. El óvulo maduro se desplaza a través de la trompa de Falopio para acomodarse en el útero, cuyas paredes, agrandadas por los efectos de las hormonas y con todos los nutrientes necesarios, forman un nido acogedor para recibir al óvulo fecundado. Cuando el óvulo no ha sido fecundado, que es lo que ocurre la mayor parte de las veces, todo ese preparativo formado por mucosa y sangre, es expulsado hacia el exterior a través de la vagina.
Todo este proceso, que se sucede a lo largo de unos treinta y cinco años, comienza en la pubertad de los once a los trece años, con la menarquía -edad en la que la mujer tiene la primera regla- y termina con la menopausia, período en el que la regla comienza a retirarse hasta terminar desapareciendo. Esto ocurre habitualmente a partir de los cuarenta y cinco años.
Ciclos de 28 días (click en la imagen para agrandar)
Ciclo menstrual
Se llama así al período de tiempo que va desde el primer día de la menstruación hasta el primer día de la siguiente. La duración del ciclo puede variar de una mujer a otra y es frecuente que durante los primeros años se adelante o se retrase pero, en general, suele situarse en tomo a los veintiocho días. El tiempo de sangrado oscila entre los tres y cinco días, aunque en algunas mujeres puede prolongarse hasta siete días. Al acabar la menstruación, se forma una nueva mucosa y unos catorce días antes de la regla siguiente tiene lugar la ovulación. Poco antes de la regla, algunas chicas se ven afectadas por una serie de síntomas molestos como pueden ser: dolor de cabeza o de ovarios, tirantez en los senos, nerviosismo, irritabilidad, etc. Por lo general estas molestias, conocidas como síndrome premenstrual, van desapareciendo con el tiempo y no llegan a alterar el desarrollo de una vida normal.
Todo regulado hormonalmente
El ciclo menstrual-ovárico se encuentra regido directamente por la acción hormonal, la que precipita algunas acciones y prepara algunas estructuras para la llegada del posible embrión fecundado. Tanto la hormona folículo estimulante (FSH) como la luteinizante (LH) -ambas activadas desde la hipófisis- tienen un rol fundamental en el desarrollo del óvulo al interior del ovario, así como también en la preparación de las paredes uterinas, que se engrosan para recibir al posible embrión.
Hormona folículo estimulante

Durante los primeros días del ciclo, estimulados por la FSH, una veintena de folículos alojados en los ovarios comienzan a madurar, secretando a su vez progresivamente mayor cantidad de estrógenos. En una coordinada cadena, esta hormona femenina provoca que los vasos sanguíneos del endometrio se alarguen.
Hormona Luteinizante
Al cabo de 10 a 14 días, algunos folículos ya contienen un óvulo maduro; en esta etapa, la cantidad de estrógenos decrece, mientras que la hipófisis comienza a secretar LH, hormona que actúa directamente sobre los folículos, hinchándolos hasta tal punto que solo uno de ellos libera un óvulo hacia la trompa de Falopio. Este es el momento exacto de la ovulación.
Ovulación y cuerpo luteo
Mientras los folículos que estaban a punto de madurar se atrofian, el que recubría al óvulo maduro sigue evolucionando, hasta transformarse en el cuerpo lúteo. Esta estructura es capaz de secretar progesterona, hormona que alista al útero para un posible embarazo. De esta manera, su capa mucosa (endometrio) elabora algunos tejidos que facilitan la implantación del embrión y la eventual gestación.
Un viaje de 24 horas
El óvulo comienza su viaje por las trompas, siendo su tiempo de vida aproximado unas 24 horas, durante las cuales espera ser fecundado. Si esto ocurre, el ciclo menstrual se interrumpe y el embrión viaja para fijarse en la pared uterina y comenzar su desarrollo; de lo contrario, los niveles hormonales bajan y el óvulo sin fecundar sale del útero (junto a parte del recubrimiento interno de este órgano), durante la menstruación.
La menstruación
La menstruación corresponde a la salida de parte de la mucosa que recubre el útero y que, durante algunos días y bajo los efectos hormonales, desarrolla múltiples vasos sanguíneos y nuevas glándulas, duplicando su tamaño.
Si el óvulo no ha sido fecundado, este tejido se desprende del útero, mediante sucesivas e intensas contracciones de la pared muscular del útero (miometrio), llegando hasta la vagina y evacuándose por el orificio vaginal.
Por lo general, la secreción presenta una apariencia viscosa y de color marrón; en tanto, su cantidad varía de acuerdo con cada organismo. Generalmente, se caracteriza por un flujo leve durante el primer día, seguido por uno más abundante que poco a poco desaparece.
El folículo, finalmente, se desarrolla junto con el ovocito, hasta una etapa en la que este último ya cuenta con la mitad de la información genética requerida para formar un nuevo individuo: solo 23 cromosomas (la otra mitad la posee el espermatozoide).
Cuando el óvulo está maduro recibe el nombre de folículo de Graaf; este se rompe, liberándolo y dando inicio a un posible embarazo
El fin de un ciclo: Menopausia
La edad fértil de una mujer finaliza durante el período denominado menopausia. Este va, aproximadamente, desde los 45 hasta los 55 años y se caracteriza por un cese paulatino de las menstruaciones (pocas veces ocurre de manera abrupta). Durante este período, los ovarios se vuelven menos funcionales y pierden la capacidad de producir estrógenos y progesterona. Este cambio hormonal determina numerosas transformaciones y molestias, que difieren de una mujer a otra. Entre ellos destacan bochornos, depresión y atrofia vaginal.
La falta de hormonas femeninas también tiene repercusiones en la calcificación ósea, el colesterol y la presión arterial.
Qué y en qué cantidad se evacúa durante la menstruación? Se eliminan cerca de 70 ml de sangre y líquidos.
¿Cuál es la cantidad, aproximada, de óvulos que trae una niña al nacer? Cerca de 200 mil.
¿Qué es la galactorrea? Es una secreción excesiva de leche, no relacionada con el embarazo
¿COMPRESAS O TAMPONES?
Para absorber la sangre de la menstruación, hay tres opciones: usar compresas, tampones, o alternar el uso de ambos. Sea cual sea el método elegido, conviene seguir algunas recomendaciones básicas para evitar infecciones, alergias o irritaciones:
* Comprarlos en envases herméticamente cerrados y sin perfumar.
* Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de manipularlos.
* Lavarse los genitales con agua corriente en cada cambio.
Toallas higiénicas
Quienes se decantan por las compresas argumentan que son muy fáciles de usar y que además al acostarse son más higiénicas que los tampones, ya que con éstos la sangre queda toda la noche estancada. Pero, eso sí, las compresas presentan el inconveniente de limitar los movimientos y de notarse con los pantalones ajustados o el traje de baño.La industria moderna ha solucionado ya estos inconvenientes.
En el mercado hay una oferta muy amplia en cuanto a la forma y el grosor de las compresas, desde las más finas para adolescentes con escaso flujo hasta las de mayor capacidad de absorción para mujeres con abundante sangrado o para ser utilizadas por la noche sin riesgo de manchar las sábanas.
Tampones
En cuanto a los tampones, es mejor escogerlos con aplicador para no tocarlos con los dedos y evitar así posibles infecciones. Si se observa resistencia al introducir el tampón es probable que exista tensión muscular. En este caso habrá que relajarse y untar la punta del tampón con un poco de vaselina. Una vez colocado, deberá cambiarse cada dos o tres horas.
El uso de tampones está especialmente indicado en determinadas situaciones: piscina y playa; práctica de un deporte; con vestidos y pantalones ajustados; fiestas y viajes.
Aparte de estos casos o similares, es más aconsejable la utilización de compresas, ya que presentan menos contraindicaciones.
Actualmente, existe una gran polémica en tomo al uso de los tampones, puesto que la mayor parte de ellos están fabricados con algodón, al que se añaden sustancias químicas potencialmente perjudiciales, como la dioxina o el rayón, que los hacen más blancos y absorbentes. Para curarse en salud, lo mejor es optar por tampones fabricados en algodón 100 %, sin ningún tipo de aditivo, que se pueden encontrar en tiendas del comercio justo o establecimientos especializados en productos naturales.
A tener en cuenta
Antes de poner un tampón, cerciorarse de que no queda otro dentro.
Si se rompe el cordón, se extraerá en la misma posición que para colocarlo, haciendo pinza con los dedos pulgar e índice.
Acudir al médico en el caso de que no se pueda extraer con los dedos.
Una pregunta: -Una amiga dice que tuvo una infección vaginal debida al uso de tampones. ¿Es esto cierto?
-Es lógico que cuando un tampón permanece mucho tiempo dentro de la vagina exista la posibilidad de contraer infecciones. Además, en ocasiones, aunque se extraiga el tampón, algunos filamentos de tejido pueden quedarse en el interior y favorecer la proliferación de bacterias.
Fuente: Pediatraldia
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miércoles, 13 de agosto de 2008
Educacion Sexual en la Adolescencia: Embarazo - Dia a Dia y sus comienzos
En su viaje hacia el óvulo, los espermatozoides se mueven a una velocidad de 14-16 centímetros por hora.
Solo hace falta un espermatozoide para fecundar un ovocito. Aproximadamente una semana después de que el espermatozoide haya fecundado el ovocito, este, ahora denominado cigoto, se habrá transformado en un blastocisto multicelular. Un blastocisto tiene aproximadamente el tamaño de una cabeza de alfiler, y es una bola hueca de células con líquido en el interior. El blastocisto anida en el recubrimiento interior del útero, denominado endometrio.
Las hormonas
Los estrógenos hacen que el endometrio se engrose y se irrigue de sangre. La progesterona, otra hormona liberada por los ovarios, mantiene el endometrio engrosado e irrigado de sangre para que el blastocisto pueda anidar bien en el útero y absorber los nutrientes que contiene el endometrio. Este proceso se denomina implantación.
Blastocitos
A medida que las células del blastocisto van recibiendo nutrientes, comienza otra etapa de desarrollo: la etapa embrionaria. Las células del interior del blastocito adquieren una forma circular aplanada denominada “disco embrionario", que se desarrollará hasta convertirse en un bebé. Las células externas se transforman en finas membranas que rodean al bebé. Las células se multiplican miles de veces y se mueven a nuevas posiciones hasta transformarse en un embrión.
Tras aproximadamente 8 semanas, el embrión tiene un tamaño similar al del pulgar de un adulto, pero prácticamente todas sus partes -el cerebro y los nervios, el corazón y la sangre, el estómago y los intestinos, los músculos y la piel- ya se han formado.

Feto
Durante la etapa fetal, que abarca desde la novena semana tras la fecundación hasta el nacimiento, el desarrollo continúa conforme las células se van multiplicando, moviendo y transformando. El feto flota en el líquido amniótico contenido en el saco amniótico. El feto recibe oxígeno y nutrientes de la sangre de la madre a través de la placenta, una estructura en forma de disco que se adhiere al recubrimiento interno del útero y se conecta con el feto a través del cordón umbilical. La membrana y el líquido amniótico protegen al feto de los posibles golpes y sacudidas que pueda recibir el cuerpo de la madre.
Nueve meses
El embarazo dura un promedio de 280 días; aproximadamente 9 meses. Cuando el bebé está listo para nacer, su cabeza presiona el cuello uterino, que empieza a relajarse y a dilatarse preparándose para el paso del bebé por la vagina. Las mucosidades que habían formado una especie de tapón en el cuello del útero se desprenden y salen, junto con el líquido amniótico, a través de la vagina cuando la madre rompe aguas.
Dr Pedro Barreda (www.pediatraldia.cl)
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martes, 5 de agosto de 2008
Educación sexual en la adolescencia: Organos Femeninos reproductores externos
Todos los seres vivos se reproducen. La reproducción –el proceso mediante el cual los organismos engendran otros organismos similares a ellos mismos– es uno de los rasgos que distingue a los seres vivos de los seres inertes. Pero, aunque que el sistema reproductor es fundamental para mantener viva a una especie, a diferencia de otros sistemas corporales, no es fundamental para mantener vivo al individuo.
En el proceso reproductor humano, participan dos tipos de células sexuales, o gametos. El gameto masculino, o espermatozoide, y el gameto femenino, u ovocito, entran en contacto en el sistema reproductor femenino y se funden entre sí engendrando un nuevo ser. Tanto el sistema reproductor femenino como el masculino son necesarios para la reproducción. La mujer necesita a un hombre para fecundar el ovocito, a pesar de que es ella quien llevará al hijo en su interior a lo largo de todo el embarazo y quien se encargará de traerlo al mundo mediante el parto.
Los seres humanos, al igual que otros organismos, transmiten ciertas características de sí mismos a la siguiente generación a través de sus genes, estructuras especializadas en transmitir los rasgos humanos. Los genes que los padres trasmiten a sus hijos son los que determinan que estos últimos se parezcan a otros miembros de su familia, pero también son los que hacen único a cada ser humano. Esos genes proceden del espermatozoide del padre y del ovocito de la madre, producidos por los sistemas reproductores masculino y femenino, respectivamente.
Los genitales de la mujer se agrupan para su estudio en externos -los que podemos ver a simple vista- e internos -se encuentran escondidos en el cuerpo-. Estos últimos comprenden la vagina, el útero, las trompas de Falopio y los ovarios. A los genitales externos femeninos, que trataremos en este capítulo, se les da globalmente el nombre de vulva. Mencionaremos también la importancia de los pechos, como órganos sexuales secundarios.
La vulva
Si bien no participan directamente de la fecundación y el embarazo, las estructuras alojadas en la parte externa del cuerpo femenino están adaptadas para facilitar la estimulación y el encuentro con los órganos reproductores masculinos
A diferencia del hombre, la mujer tiene el sistema reproductor localizado íntegramente en la pelvis. La parte externa de los órganos reproductores femeninos se denomina vulva, que significa cubierta. Ubicada en la entrepierna, la vulva cubre la obertura de la vagina y otros órganos reproductores localizados en el interior del cuerpo
Esta está compuesta por una serie de estructuras que rodean al orificio vaginal y que participan de manera directa en la relación sexual.
Está compuesta por las siguientes formaciones: el monte de Venus, los labios mayores, los labios menores, el clítoris, el meato uretral, el orificio vaginal y el himen.
El pubis
Es la zona más visible de la vulva, ubicada en la pelvis; también se la conoce como Monte de Venus. Tiene forma triangular, con la base en la parte superior. Está constituida en su interior por un abundante tejido graso y exteriormente por una piel que se cubre de vello a partir de la pubertad.
Los labios mayores
Los labios mayores o externos, son dos pliegues de piel que protegen la vulva y que se recubren de vello desde la pubertad. Se parecen al escroto masculino en su función de protección, pero se diferencian en que no se unen en la parte central y en que están formados por tejidos grasos con una gran circulación sanguínea.
Los labios mayores o externos son dos pliegues carnosos de piel, que rodean y protegen verticalmente a las estructuras más delicadas de la vulva (como el clítoris, el orificio uretral y vaginal, entre otros). Su extensión se prolonga desde el límite con el monte de Venus, hasta su unión lateral con la piel del muslo.
Labios menores: También llamados ninfast.son dos pliegues, pero más delgados, ubicados dentro de los labios mayores. Rodean y protegen directamente las aberturas vaginal y uretral. En uno de sus extremos -el más cercano al monte de Venus-, los pliegues que lo conforman se fusionan formando el clítoris. Entre los labios mayores y menores, hay dos pequeños orificios por los que surgen las secreciones de las glándulas de Bartholin. Se trata de un líquido espeso que lubrica la entrada de la vagina durante el acto sexual.
El clítoris
Se encuentra situado en la parte superior de la vulva, por debajo de los labios mayores y entre los repliegues de los labios menores. Se trata de un órgano eréctil del tamaño de un guisante, con una estructura muy parecida a la del pene, pues está formado por un tejido esponjoso y abundantes terminaciones nerviosas. Asimismo, tiene un glande cubierto por un prepucio. La punta del clítoris es la zona más sensible de la mujer y la que le proporciona mayor fuente de placer sexual.
Una inquietud de una muchacha: ¿No se si mi clítoris y mis labios de la vulva son normales porque no los he comparado con otros, pero creo que el primero es pequeño y los siguientes son asimétricos?.
No todos los clítoris son iguales, unos son mas grandes y otros más pequeños. En cuanto a los labios de la vulva, no solo pueden variar de tamaño de una mujer a otra sino que en raras ocasiones el derecho y el izquierdo son iguales en la misma persona. Lo mismo que se dice sobre el pene sirve aquí: el tamaño no importa.
El meato uretral
Tiene el mismo nombre tanto en los chicos como en las chicas y es el pequeño agujero donde termina la uretra y por el que sale la orina. Se localiza entre el clítoris y el orificio vaginal.
El orificio vaginal
Este agujero es la puerta de entrada de la vagina. Por aquí es por donde se introduce el pene en el coito, por donde sale la sangre cuando se tiene la regla y por donde se introducen los tampones quienes los usan. A cada lado del orificio vaginal hay situada una glándula -glándula de Bartholino- que lubrica la vagina y la prepara para la penetración.
El himen
Es una membrana mucosa muy fina y elástica que cierra parcialmente la entrada de la vagina. Su forma es variable, pudiendo ser circular, semicircular, etc. Por regla general, se rompe en las primeras relaciones sexuales en las que hay penetración, aunque existen otras causas por las que se puede romper: gimnasia, esfuerzos excesivos, etc. Se ha exagerado mucho sobre las consecuencias de la pérdida del himen, pero lo más habitual es que tras el desgarro se experimente un dolor leve y una pérdida moderada de sangre. Incluso hay chicas que pierden la virginidad sin notarlo.
Por otro lado, a muchas chicas les preocupa tener el himen tan cerrado que no puedan colocarse un tampón, pero este caso no es habitual. Normalmente, existe una obertura suficiente como para introducir tampones y permitir la salida de la sangre en la menstruación. El himen puede verse mediante una simple autoexploración con la ayuda de un espejo
No hay dos genitales femeninos iguales, tanto desde su aspecto externo como interno. Por tanto, para saciar la curiosidad sobre los mismos, lo mejor es utilizar un espejo. Conocer bien cómo son los propios genitales ayudará a tener una mejor relación con ellos y contribuirá, en el futuro, a unas relaciones sexuales más placenteras.
Los senos
Son glándulas mamarias capaces de producir, después del parto, la leche que alimenta a los bebés. Pero no hay que olvidar que también forman parte de los órganos sexuales secundarios y cumplen una importante función durante los juegos preliminares. Los hombres se excitan contemplándolos y tocándolos y las mujeres cuando se los acarician.
Tratado de pediatria J. Meneghuello
Dr Pedro Barreda 2008
www.pediatraldia.cl
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jueves, 17 de julio de 2008
Educacion sexual en la adolescencia: Como es el aparato genital masculino ?
Hasta hace poco, cuando venía al mundo un bebé, lo primero que se hacía para saber si era niño o niña era mirar sus genitales. No había duda: si tenía pene, era niño; si tenía vulva, se trataba de una niña. Ahora, gracias a la tecnología, ya no hace falta esperar al momento del parto para resolver este enigma, ya que realizando una ecografía se puede ver claramente el sexo antes del nacimiento. De todas formas, el método sigue siendo el mismo: la observación de los genitales.
Los genitales se llaman también órganos sexuales o reproductores. Lo que se ve a simple vista es importante para determinar el sexo, pero no es todo lo que hay. El aparato genital masculino lo forman órganos visibles y no visibles, es decir, externos e internos. De los ocultos, que son los testículos, los epidídimos, los conductos deferentes, las vesículas seminales, la próstata y la uretra, hablaremos en el próximo capítulo. Aquí nos centraremos en los visibles: el pene y el escroto.
El pene
Es uno de los órganos al que más sinónimos se le han dado: miembro viril, falo, pito, picha, cola... la lista sería interminable. Es el órgano copulatorio del hombre destinado a depositar el semen en la vagina. Aunque a simple vista pueda parecer sencillo, se trata de un órgano muy complejo en su estructura y en su funcionamiento. Está situado en la pared anterior de la pelvis y en estado de reposo es blando y móvil. Se compone de tres cuerpos cilíndricos: dos cavernosos, unidos lateralmente y que se comunican entre sí; y uno esponjoso, esencialmente muscular, situado por debajo. Este cuerpo esponjoso termina en la punta del pene y tiene forma piramidal o de bellota y por este último motivo recibe el nombre de glande . Esta es una de las partes más sensible del hombre. En ocasiones se observan en esta zona unos granitos que no tienen la menor importancia.
En el glande se abre un orificio: el meato uretral, que es donde desemboca el conducto de la uretra y por donde sale la orina y el semen. Curiosamente, gracias a un dispositivo que regula cada función, nunca se mezclan.
La piel que recubre el pene es muy elástica y tiene una zona móvil llamada prepucio, que es la que recubre el glande. El prepucio tiene la capacidad de replegarse totalmente para dejar al descubierto el glande cuando se produce la erección. La piel del prepucio está unida al glande por el frenillo, que es un delgado ligamento. Debajo del prepucio se forma una sustancia blanquecina y sebosa con un olor característico que se elimina con una buena higiene.
* El pene contiene la uretra, conducto para llevar el semen y la orina hacia el exterior.
* En la punta del glande está el meato urinario, que es un orificio por donde sale la orina o el semen.
* El frenillo es un ligamento que une el prepucio al glande. . El tamaño, la forma y el color del pene varían en cada hombre. Como no hay dos caras iguales, ni dos manos iguales, tampoco hay dos penes iguales. Por este motivo muchos chicos creen que el suyo no es normal, simplemente porque no se parece al de pene tiene sus características propias.
El escroto
El escroto es una bolsa de piel dividida en su interior en dos cámaras que alojan los testículos o glándulas sexuales masculinas. Su función es protegerlos. Esta bolsa tiene la característica de encogerse cuando está expuesta a temperaturas bajas o en casos de excitación sexual. Tiene un aspecto rugoso, con grandes y profundos pliegues.
En el medio, hay una línea parecida a una gran costura. El tono del escroto es algo más oscuro que el del resto del cuerpo. En la pubertad, su piel, delgada y sensible empieza a recubrirse de vello.
¿CÓMO ES POR DENTRO EL APARATO GENITAL MASCULINO?
Aquí sí hablaremos de los órganos genitales ocultos, es decir, internos, que no se ven a simple vista. Son los siguientes: dos testículos, dos epidídimos, dos conductos deferentes, dos vesículas seminales, la próstata y la uretra.
Los testículos
Los testículos o gónadas masculinas, también conocidas en el argot popular con el apelativo de «huevos», son las dos glándulas sexuales masculinas. Están ubicados debajo del pene, entre los dos muslos. El hecho de que estén situados por fuera tiene una explicación lógica y fisiológica: para que puedan funcionar correctamente necesitan estar a una temperatura inferior a la del interior del cuerpo. Realizan una doble función: reproductora y hormonal. Por un lado, están destinados a fabricar las células principales del semen: los espermatozoides. Por otro lado, funcionan como unas glándulas de secreción interna que producen las hormonas, que son unas sustancias que hacen posible la activación de las funciones sexuales masculinas. Una de las hormonas más importantes es la testosterona.
Esta singular fábrica empieza a ponerse en marcha a partir de la pubertad y, desde entonces, bajo el control de la hipófisis, seguirá trabajando sin cesar durante toda la vida.
Los testículos son como fábricas que trabajan continuamente para producir hormonas y espermatozoides, aunque no exista actividad sexual.
¿Cómo son?
Los testículos tienen forma de huevo y están protegidos por varias cubiertas de membrana y piel. Como ya dijimos al explicar el aparato genital externo, la parte protectora que queda más a la vista es el escroto.
El tamaño varía de una persona a otra, pero en general suelen tener la apariencia de una ciruela y son lisos y duros. Es normal y frecuente que el izquierdo esté más bajo que el derecho. Si se tocan con los dedos se deslizan como si fueran bolas de cristal. Son sumamente sensibles a los golpes y las presiones.
El interior del testículo está formado por infinidad de pequeños conductos -túbulos seminíferos- que se unen a otros más grandes los cuales se amontonan en el epidídimo, un órgano en forma de media luna, situado sobre el testículo. Desde los túbulos seminíferos, los espermatozoides inician un viaje en dirección al epidídimo. Desde aquí, y por el conducto deferente, pasan a la ampolla seminal y, luego, a través de la próstata, llegan al pene hasta encontrar la salida por el meato urinario.
Una curiosidad en torno a los testículos: a veces suben y bajan. ¿Por arte de magia? No. Puede ser debido a la acción de diversos estímulos, como el frío, la excitación sexual o simplemente el tocarlos. Esto ocurre al contraerse los músculos del escroto. Es algo normal y no hay que preocuparse, ya que luego vuelven a su posición habitual.
No es conveniente llevar pantalones o calzoncillos demasiados ajustados o de fibras sintéticas, ya que su uso prolongado puede elevar la temperatura de los testículos, cosa poco recomendable para su perfecto funcionamiento.

Los epidídimos
Ya los hemos mencionado al hablar de los testículos. Decíamos que tienen forma de media luna. También podríamos añadir que están situados en la parte de atrás, encima del testículo, por eso se llama epidídimo ( «sobre testículo» ) y precisar que, en realidad, no son una parte de los testículos, sino unas estructuras formadas por el apiñamiento de pequeños tubos. Constituyen el primer segmento del conducto espermático. Se dividen en tres partes: cabeza, cuerpo y cola. El epidídimo tiene su continuación en el conducto deferente, una estrecha vía que va a parar a las vesículas seminales, lugar donde se produce el líquido necesario para que los espermatozoides sigan vivos y en movimiento. Debajo de la vejiga urinaria se encuentra la próstata, que tiene una función similar a la vesícula seminal.
Los conductos deferentes
Son dos canales por los cuales los espermatozoides que han madurado inician el ascenso hacia las vesículas seminales. Los conductos deferentes entran en la próstata para desembocar en la uretra, que está conectada con la vejiga urinaria y con las vías genitales. Gracias a un sistema de válvulas, la próstata regula la emisión de la orina o del líquido seminal.
Los espermatozoides maduros ascienden por los conductos deferentes para instalarse en las vesículas seminales.
Las vesículas seminales
Son unos saquitos situados debajo de la vejiga urinaria. Su misión consiste en acoger a los espermatozoides maduros. Las vesículas seminales se encargan de fabricar un líquido viscoso, llamado porción seminal, para que los espermatozoides puedan nutrirse, protegerse y desplazarse con facilidad.
La vesícula seminal proporciona a los espermatozoides un líquido viscoso que les sirve de protección y alimento.
La próstata
Es una glándula masculina que se encuentra situada entre la vejiga de la orina, la uretra y el recto. En la próstata confluyen la vía seminal y la urinaria. A partir del punto de confluencia, la trayectoria del semen y la de la orina por la uretra hacia el exterior es la misma. Recordemos que nunca llegan a juntarse ambos líquidos, ya que existen unas válvulas que abren o cierran el paso, según convenga.
La próstata segrega un fluido viscoso y blanquecino muy parecido al líquido seminal. Ambos líquidos, junto con los espermatozoides forman el semen. El semen es el líquido blanco y denso que se expulsa a través de la uretra cuando se produce la eyaculación.
* La próstata fabrica un líquido llamado porción prostática que protege, alimenta y facilita la movilidad de los espermatozoides.
La uretra
Antes hemos hablado de la próstata. Pues bien, encima de ella está situada la vejiga donde se acumula la orina. Ésta se vierte en la uretra, que es un conducto que atraviesa la próstata hasta llegar al final del glande, donde se ensancha, formando el meato urinario, que es por donde sale la orina o el semen.
La uretra conduce el semen o la orina hacia el meato urinario para expulsarlos hacia el exterior.
Las glándulas de Cowper
Debajo de la próstata hay dos pequeños órganos que reciben el nombre de glándulas de Cowper. Su función es la de segregar un líquido que se vierte en la uretra cuando se produce la excitación sexual. Esta secreción limpia la uretra y la lubrifica dejándola preparada para la eyaculación. Hay que tener en cuenta que esta secreción puede contener espermatozoides, por tanto, si hay penetración, puede haber embarazo aunque la eyaculación se produzca fuera de la vagina.
Los espermatozoides
Los espermatozoides son las células reproductoras masculinas. Los que ya han madurado se componen de cabeza, cuerpo y cola. Cuando se unen al óvulo tienen la capacidad de formar un nuevo ser. Al originarse, los espermatozoides son células demasiado grandes para recorrer el largo camino que les llevará hacia el Óvulo. Pero este problema se resuelve a medida que maduran, ya que pierden la capa de grasa que los rodea y generan una cola para poder desplazarse con agilidad.
Por lo general, los espermatozoides pueden mantenerse activos unos tres días dentro del aparato genital femenino. No obstante, se han encontrado algunos vivos en el cuello del útero ocho días después de la eyaculación. Tardan más de setenta días en madurar. Es en este momento cuando inician el ascenso desde los testículos para juntarse con las porciones seminales. Se calcula que en cada centímetro cúbico de semen hay unos veinte millones de espermatozoides. Existen diversas circunstancias que pueden alterar la concentración de espermatozoides: el estrés, la frecuencia de las eyaculaciones, la alimentación, etc.
El semen o esperma es un líquido libre de bacterias. Está compuesto por los espermatozoides, la porción seminal y la porción prostática.
Los espermatozoides inician una veloz carrera que va de los testículos a la ampolla seminal, desde donde pasan al pene a través de la próstata.
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lunes, 30 de junio de 2008
Educación sexual en la adolescencia: Como se viven los primeros cambios físicos
ADAPTÁNDOSE A LA NUEVA IMAGEN CORPORALComo se ha descrito, la identidad de la persona se va constituyendo durante el crecimiento ya través de los mecanismos de identificación
El cuerpo centraliza este proceso desde el inicio de la vida, y al llegar a esta encrucijada -dejar el cuerpo de la niñez para encarnar otro distinto su portador o portadora no pueden dejar de sufrir ciertas convulsiones internas Día a día descubren ante el espejo cambios en su fisonomía que pueden desconcertarlos y hacerles sentir extraños consigo mismos.
De ahí que a esta edad sean tan escrupulosos con la vestimenta, el peinado y los adornos, además de adoptar a veces conductas algo estereotipadas con las que se sienten más seguros frente a situaciones nuevas El muchacho desgarbado, la chica con cara de niña y cuerpo de mujer, han de ir reacomodándose a su nueva imagen corporal, que nunca coincide con la que ellos mismos habían deseado o imaginado Lo único que a esta edad está asegurado es la decepción… porque aunque sean hermosos para los demás, ellos sólo van a encontrarse defectos irremediables.
PRIMEROS AFEITADOS y MAQUILLAJES
Los primeros afeitados de los chicos y los maquillajes a escondidas de las chicas les inician en el mundo adulto del cuidado corporal, totalmente desconocido para ellos hasta ahora, y del que quieren obtener también alguna gratificación la de gustarse más a sí mismos y la de gustar más a los demás. Para las muchachas es muy importante agradar también a las amigas, que en algunas ocasiones son sus modelos a imitar, o las rivales contra las que compiten frente a las demás del grupo. No hay espejo más exigente que la mejor amiga Los chicos, por el contrario, compiten entre sí por otros objetivos Conseguir atraer a las chicas no suele estar en primer plano todavía, pero algo se está moviendo ya en esa dirección Están más pendientes de ver quién es el mejor, el más fuerte, el primero, el más valiente Aun así, los comentarios de los colegas sobre su aspecto no pasan desapercibidos.
El padre o la madre pueden ayudar a su hijo a iniciarse en este ritual higiénico que todavía no es diario.
Las muchachas exhiben su cuerpo cuando se sienten muy seguras de su belleza o cuando no tienen conciencia de la erotización que despiertan en los hombres.
Las chicas se sienten desbordadas cuando su cuerpo se desarrolla tempranamente Tienden a esconderse de la mirada de los demás, pues notan la sensación que causan en los chicos.
El miedo de Peter Pan
El miedo a crecer es universal, a veces totalmente consciente Peter Pan ilustra los deseos de muchos chicos y chicas de permanecer en el estadio intermedio de perpetua niñez.
Si enfrentarse al espejo cada mañana produce desconcierto y exige una nueva reacomodación, es lógico que los púberes sientan vergüenza, timidez, rubores varios y sonrojos intensos ante los comentarios de vecinos y amigos adultos, y también de los que reciben de sus “colegas”, que van a fijarse, tanto o más que ellos mismos, en el bigote incipiente, los molestos granos en medio de la cara, o si las chicas se pintan los ojos.
El deseo por destacar lleva a las chicas a estar pendientes de su fisonomía, porque la opinión de los demás no les es indiferente.
Comencemos por Ellos
¿Qué ocurre en el cuerpo de los niños al llegar la pubertad?
Muchas cosas: se trata de una verdadera convulsión progresiva que afectará tanto a los genitales como a múltiples partes del organismo. Todo crece. La primera muestra que nos indica el comienzo de la pubertad es el aumento del tamaño de los testículos.
Cuando sucede esto es que ya se han puesto en funcionamiento unas hormonas llamadas gonadotropinas. Su acción será el punto de partida para la aparición de la hormona masculina por excelencia: la testosterona. A su vez, empezarán a madurar las células reproductoras: los espermatozoides. La mencionada testosterona y otra sustancia derivada de ella serán las auténticas impulsoras de las transformaciones que caracterizan esta decisiva etapa de la vida. Todo está ya preparado para comenzar a experimentar las primeras poluciones nocturnas. Éstas tendrán lugar generalmente entre los trece y los catorce años.
Tras el aumento del tamaño de los testículos, poco a poco irá surgiendo vello en diversas partes del cuerpo: pubis, axilas, cara, pecho, brazos, piernas... Parece que los pelos lo vayan a poblar todo, pero lo cierto es que, alrededor de los diecisiete años sólo la mitad de los chicos tendrán la necesidad de afeitarse.
Alrededor de los once años y hasta los dieciséis, se aprecia un aumento en tamaño y grosor del pene. La piel que recubre los genitales va tomándose más oscura.
Crecen las cuerdas vocales y la laringe. La voz va perdiendo su timbre infantil y tomando cuerpo, se hace más grave, y en este proceso puede surgir algún que otro gallo que va desapareciendo paulatinamente. En el exterior se irá haciendo visible la «nuez» -también llamada manzana de Adán- situada en la laringe.
En esta etapa puede aparecer el típico acné juvenil, que según los expertos, y para mayor tranquilidad de los que lo padecen, se , cura con la edad. Asimismo, se nota una mayor transpiración corporal y el olor se hace más fuerte. y por si fuera poco, también el cabello se vuelve más graso. Estos dos «incidentes» propios de la edad tienen fácil solución con una higiene adecuada y la ayuda de un buen desodorante.
¿Quién no ha oído hablar del "estirón"?
Este crecimiento rápido suele producirse entre los once y los dieciséis años, con una duración aproximada de unos tres años. Aunque después los chicos puedan seguir creciendo de una forma más lenta, el «estirón» sorprende porque en muy poco tiempo la estatura aumenta unos veinte a veinte y cinco centímetros. La ropa les queda pequeña: los jeans por encima de los tobillos; los jerséis parecen haber encogido por arte de magia; y cada vez que necesitan unos zapatos, tienen que pedir por lo menos un número más; esto en el mejor de los casos, puesto que también ocurre que los comprados recientemente les queden pequeños.
A medida que crecen las extremidades, aumenta también la masa muscular y los hombros se ensanchan. Esto último les suele gustar mucho, por lo que suelen competir entre ellos para ver cuál es más fuerte o más viril. Por un lado, están orgullosos de ser cada día más grandes y más musculosos, pero también puede ocurrir que al ser tan rápido el crecimiento no puedan controlar todos sus movimientos y aparezcan a la vista de los demás algo torpes y distraídos.
La pubertad se manifiesta en los niños fundamentalmente con la emisión de líquido seminal, el crecimiento de vello púbico y el cambio de voz.
Todos con su propio ritmo
No todos los chicos se desarrollan al mismo tiempo ni de la misma forma. Tampoco todos viven esta etapa en iguales circunstancias ambientales. Aunque se puede decir que cada niño es un mundo, también se podría afirmar que existen sentimientos compartidos por la mayoría de ellos. En general, se sienten vulnerables y, si por un lado aceptan orgullosos todas las manifestaciones de virilidad que van descubriendo, también se observa en ellos cierto pudor a mostrar algo tan inocente como es la pelusilla incipiente.
En cuanto al desarrollo de sus genitales, no cabe duda que es para ellos algo emocionante ya la vez inquietante. Miran su pene y ven que ha crecido, que tiene una tonalidad más oscura, pero además ahí se producen sensaciones voluptuosas antes desconocidas.
Otro fenómeno bastante frecuente en esta etapa es la aparición de pequeños senos que preocupan a algunos padres y avergüenzan a los niños. Pero no hay que alarmarse, pues suelen desaparecer pasada la pubertad.
-¿Eyacular varias veces al día puede quitarme fuerza?
Quizás lo preguntas porque has oído que a algunos deportistas les prohíben tener relaciones sexuales antes de jugar un partido. En estos casos, es posible que la relajación que proporciona el haber eyaculado poco antes del encuentro disminuya su rendimiento en el campo, aunque este hecho no está comprobado científicamente.
Sigamos con Ellas
Cualquier mujer que tenga memoria para recordar su pubertad sabrá cuáles son los cambios físicos que se producen en esta etapa. y si han tenido hijos, recordarán que las niñas son más adelantadas a la hora de iniciar esta etapa.
Cuando llega este momento, su cuerpo se transforma: aumenta rápidamente de peso y de estatura. Las caderas, glúteos y muslos comienzan a rellenarse y ensancharse, gracias a la particular distribución del tejido graso femenino. La cintura se afina. Poco a poco la silueta se moldea hasta adquirir las atractivas curvas que la diferenciarán de los escultóricos cuerpos masculinos.
Les crecen los senos y aumenta su sensibilidad. Al principio surgen como unos pequeños bultos que van desarrollándose. La areola y el pezón se marcan y oscurecen. En ocasiones, puede ocurrir que un seno se desarrolle más rápidamente que el otro.
Empieza a salirles vello en la zona púbica y en las piernas. Después aparecerá en las axilas. También crecen los genitales externos y se oscurecen: la vulva, los labios y el clítoris. Paralelamente, se desarrollan el útero y la vagina, cuyas paredes ganan elasticidad. y aparece el síntoma por excelencia de la madurez sexual: la menstruación. Algunas pueden sentir dolor de riñones, sensibilidad abdominal o hinchazón. Paulatinamente su voz dejará de ser la de una niña hasta adquirir un timbre más profundo.
Tampoco ellas se libran del dichoso acné ni del aumento del olor corporal o la grasa del cuerpo o el cabello.
Pero estas no son las únicas molestias o preocupaciones de las púberes. Su estado anímico puede pasar de la euforia a la apatía en cuestión de horas. Resumiendo, podríamos decir que la pubertad se manifiesta en las mujeres por el comienzo de la ovulación y los ciclos menstruales, el crecimiento de los pechos y del vello púbico. Aumentan rápidamente de altura y de peso, se ensanchan las caderas y se adelgaza la cintura.
Al llegar a la pubertad, las modificaciones en el cuerpo de las niñas son más evidentes que en el de los chicos. Ellas se sienten por lo general aún más vulnerables que ellos. Dos de las novedades que más las preocupan son el crecimiento de los pechos y la menstruación. En el primer caso, sobrevienen las típicas dudas sobre cómo serán definitivamente, si crecerán mucho o no, si serán o no normales o si ya ha llegado la hora de ponerse un sostén. En cuanto a la menstruación, al contrario de lo que ocurre con los niños, cuya primera eyaculación suele ser un tema tabú, las niñas habitualmente lo viven como un acontecimiento importante, celebrado por su familia.
Algunas niñas se acomplejan cuando notan vello sobre los labios o incluso en la cara. En muchos casos suele ser un problema hereditario que puede solucionarse mediante la depilación. Para ello, lo mejor es consultar a los padres sobre la mejor fórmula para hacerlo desaparecer.
El asunto de las espinillas también trae de cabeza a muchas jovencitas que incluso puede retraerlas por temor a que los chicos las rechacen. Lo mejor que pueden hacer es tranquilizarse y ponerse en manos de un buen dermatólogo. Quizá no pueda acabar con el acné pero probablemente suavizará sus efectos.
-¿Se puede hacer algo, como gimnasia o aplicar cremas fortalecedoras para que los senos aumenten de tamaño?
-Ni la gimnasia ni las cremas harán que tus pechos se desarrollen más. Si crees que son demasiado pequeños para tu edad, en relación con los de tus amigas, no debes preocuparte. Están en la fase de crecimiento y hasta que no acabe la pubertad no sabrás su tamaño final.
Fuente: Pedriatraldía
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martes, 24 de junio de 2008
Educación sexual en la adolescencia: Las primeras sensaciones en chicos y chicas
En ellos...Cuerpo y mente están estrechamente relacionados y esto es algo que saben muy bien los que están en esta época de tránsito. Ellos experimentan transformaciones físicas que van acompañadas inevitablemente de ciertas sacudidas psíquicas. A esta edad, los chicos pueden estar fisiológicamente preparados para mantener relaciones sexuales e incluso procrear, puesto que son capaces de eyacular, pero sienten que su mente todavía no ha alcanzado la madurez necesaria.
Aún queda mucho por aprender.
Los varones suelen ser más lanzados que las chicas. Por ejemplo, en el vestuario de los niños es más común que estén todos desnudos y que se duchen al mismo tiempo y, entre broma y broma, vayan informándose. Quizá surjan bromas porque uno de ellos ha tenido una erección inoportuna e involuntaria cuando estaba en la piscina. y seguro que no se pasará por alto el tamaño de los penes, ya sea por exceso o por defecto.
Para despejar las incógnitas que se abren a su paso, los niños recurren a la camaradería masculina, en cuya compañía se mueven como "pez en el agua" para superar la timidez que sienten ante el otro sexo. El aumento del impulso sexual les lleva a interesarse por las chicas, están muy pendientes de ellas, aunque quieran aparentar lo contrario o incluso se burlen de alguno por estar «colgado» de fulanita o menganita. Por mucho que quieran disimularlo, es una etapa donde aparecen los primeros enamoramientos.
Comienzan las poluciones nocturnas, y empieza el proceso de descubrir el pene como un órgano que se va transformando. Lo manipulan, y en la medida que lo manipulan descubren que tiene una piel que se mueve y que además de servir para orinar, ahí pasan cosas nuevas. Todos estos hallazgos van unidos a nuevas sensaciones que poco a poco derivarán en la masturbación.
Por lo general, los chicos están orgullosos de sus nuevas manifestaciones de virilidad e incluso compiten entre ellos para ver cuál es más hombre. Pero al mismo tiempo, muchos viven con verdadera preocupación las burlas de algunos mayores.
-¿Qué puedo hacer para evitar tener una eyaculación durante el sueño, especialmente cuando estoy en casa de algún familiar o amigo?
La verdad es que alguna vez ha ocurrido y se siente mucha vergüenza.
-Uno no debería sentir vergüenza porque le ocurra algo tan natural especialmente durante la pubertad. Seguramente, el, familiar o los padres del amigo sabrán comprender que se trata de algo involuntario y que le puede pasar a cualquiera.
En Ellas...
En esta etapa de su vida, las niñas están muy pendientes de su desarrollo físico. Se encuentran inmersas en un proceso de cambio en el que perciben que ya no son niñas pero tampoco tienen los pechos de una mujer adulta ni el pubis cubierto de vello. Viven con una mezcla de curiosidad, entusiasmo y un poco de vergüenza hacia el mundo que les rodea. Es la época en la que, aunque no se marquen aún los pezones, empiezan a tener conciencia del pudor y dejan de pasearse desnudas por la casa.
Hablan mucho entre ellas, continuamente se están preguntando las unas a las otras. A diferencia de los muchachos, ellas no suelen hacer ostentación de sus «hallazgos» pero se preguntan si ha crecido o no ha crecido el pecho, si una tiene un pelo en el pubis, e incluso empiezan a contárselos porque al principio salen pocos... y se explican sin son más largos o más cortos... y también, por el desconocimiento, algunas se preguntan: «¿Si estos pelos siguen creciendo, debería cortármelos?» Ante el temor de las niñas de que algo vaya por mal camino por el simple hecho de observar en su cuerpo algo diferente, han de tener en cuenta que los pelitos del pubis crecen hasta un punto, que no todos los pelos son iguales así como no todos los pubis son iguales, que cada persona tiene una forma de monte de Venus, que unas tienen los pelos más rizados, otras más lisos...
Las chicas son más moderadas que los chicos, pero igual que ellos experimentan fuertes sentimientos sexuales. Ante la presencia masculina, aparecen los primeros síntomas de coquetería. Quizá, de un modo inconsciente, se mueven de otra forma, se acarician el pelo constantemente, se sientan con delicadeza, lanzan miradas pícaras. Quieren gustar a los chicos, pero a la vez sienten miedo de las consecuencias que una relación con ellos les pueda acarrear.
En la pubertad, tanto los chicos como las chicas comienzan a percibir de forma natural ciertas sensaciones excitantes y placenteras que no conocían hasta entonces. En ese momento, la calidad de la información será determinante para asumir las reacciones fisiológicas de una forma sana.
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miércoles, 18 de junio de 2008
Educacion Sexual en la adolescencia: Revolución hormonal
Una verdadera revolución de las hormonas
La pubertad es un período de cambios que convierte a niños y niñas en adultos. Conocer estas transformaciones ayudará a que tanto los adolescentes como sus padres comprendan y vivan mejor esta importante etapa del desarrollo.
De niños a hombres
El desarrollo puberal de los niños está determinado por una serie de cambios hormonales que a su vez implican modificaciones físicas y biológicas.
¿Cuando comienza en ellos y cuanto puede durar?
Comienza normalmente entre los 9 y los 14 años y, una vez que se desencadena, el período hacia el desarrollo completo puede durar entre dos y cuatro años y medio. Fuera de esas edades se debe consultar.
¿Cómo se inicia?
El primer signo puberal es el aumento del volumen testicular. La espermaquia, es decir, el inicio de la producción y liberación de espermatozoides, no ocurrirá sino hasta los 13 años como promedio.
La testosterona, hormona predominantemente masculina, produce una serie de cambios físicos que convierten al niño en adulto. El escroto se adelgaza y comienza a pigmentarse. Aumenta el tamaño y grosor del pene, y aparece el vello púbico y axilar; así como el olor axilar.
Posteriormente sale el vello facial y corporal, y más adelante se engrosan las cuerdas vocales, lo que hace que cambie la voz. En el período de transición entre la voz infantil y la adulta son frecuentes los "gallitos".
En esta etapa también cambia la composición corporal, que durante la infancia es bastante parecida entre niños y niñas. En la pubertad, en las niñas aumenta la masa grasa, y en los hombres, en cambio, se desarrolla más la masa muscular.
A causa de la testosterona se presenta el acné, que es mucho mayor en los hombres. Esto sucede hacia el período intermedio de la pubertad y a fines de este período debiera desaparecer.
Más allá de los cambios físicos, es esperable que el adolescente también experimente ciertas variaciones en el área social. La irritabilidad y la rebeldía son cambios conductuales propios de la transición entre niño y adulto.
Masturbación y emisiones nocturnas
Generalmente al inicio de la pubertad la secreción de testosterona hace que el niño comience a tener líbido y atracción hacia las niñas. Es capaz de tener ideaciones sexuales y, al mismo tiempo, empieza la masturbación. Fantasías y sueños algo mas eróticos.
Al comienzo del período las hormonas son secretadas fundamentalmente en la noche y en la mañana, por lo que la masturbación y la erección del pene en forma espontánea ocurren normalmente al levantarse. Las erecciones nocturnas son completamente involuntarias y junto con ellas puede haber eliminación de espermios. En la medida que el joven va madurando, la testosterona es secretada durante todo el día en niveles similares, y el joven también adquiere mayor control sobre estos procesos.
De niñas a mujeres
El desarrollo puberal de las niñas se inicia normalmente entre los 8 y los 13 años, con la activación de dos ejes hormonales que actúan en forma independiente pero simultánea y que determinan, en último término, la producción de las hormonas femeninas: estrógenos y progesterona, responsables de profundos cambios físicos y psíquicos en la niña.
El primer signo de la pubertad en las niñas es la Telarquia o aparición del botón mamario, lo que ocurre entre los 8 y los 13 años. Al principio puede causar molestia. Meses después se produce la Pubarquia o aparición de vello pubiano.
Las niñas también experimentan un acelerado crecimiento. Además de crecer, la joven experimenta un aumento y redistribución de su masa corporal, especialmente después del "estirón", la que se concentra en los glúteos, muslos y caderas, dándole las características formas femeninas.
Paralelamente, las mamas crecen y aumenta la extensión y grosor del vello púbico. Precediendo algunos meses a la Menarquia, aparece el vello axilar. El olor axilar, en tanto, puede aparecer hasta dos años antes. Este proceso va acompañado de un aumento del tamaño de las distintas partes del aparato reproductor femenino, tanto internas como externas.
Al igual que en los hombres, en este período aparece el temido acné, que puede afectar la imagen de las niñas.
Menstruación
La primera regla puede llegar entre los 10 y los 16 años. Se calcula que se presenta aproximadamente 2,4 años después de la Telarquia, y en Chile, en promedio, ocurre a los 12 años.
Se llama ciclo al período que transcurre entre el primer día de la regla y el primer día de la regla siguiente, el cual tiene una duración aproximada de 28 días. En las adolescentes, sin embargo, se considera normal el atraso o adelanto en una semana (ciclos de 21 ó 35 días). Es aconsejable que la joven anote las fechas de inicio de sus ciclos para poder llevar un registro que le permita identificar posibles desajustes.
¿Cuándo es problema?
Idealmente cuando se inician los ciclos menstruales
Es importante hacer un control de evaluación, idealmente al inicio del período.
* Si a los 13 años no hay todavía ningún signo de desarrollo puberal.
* Si después de los 16 la joven no ha tenido ninguna regla.
* Si han pasado más de cinco años entre Telarquia y Menarquia.
* Si se producen sangramientos importantes o dolor en las primeras reglas.
Fuente: Pediatraldía
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domingo, 8 de junio de 2008
Educacion sexual: El silencioso camino de niño a hombre
Las primeras poluciones nocturnas a los 12 o 13 años no generan la misma expectación que la menarquia en las niñas, pero el proceso conlleva cargas físicas y emocionales de igual magnitud.
Definitivamente es un asunto del que se habla poco. ¿Alguien espera el momento en que el niño tiene sus primeros sueños húmedos, como eufemísticamente se les llama? ¿Quién ha oído hablar de la espermarquia?
Equivalente a la primera menstruación
Mientras para las niñas la llegada de la primera menstruación, o menarquia, es un evento que despierta expectación en la familia y de la que la mayoría tiene una buena dosis de información, el proceso similar que viven los niños - la espermarquia y las primeras eyaculaciones nocturnas- pasa casi inadvertido y los conocimientos que se manejan son mínimos.
Pero en rigor, el tema es el mismo. Espermarquia es la primera producción de espermatozoides que, generalmente, ocurre un par de meses antes de la primera eyaculación, pero que nadie nota porque se expulsan a través de la orina. Ambos procesos pueden producirse en un período bastante amplio: entre los 10 y los 14 años.
Pero en promedio, las poluciones nocturnas, como también se les llama a las primeras eyaculaciones, ocurren entre los 12 y 14 años, cuando los niños han recién iniciado su desarrollo puberal, graficado en el crecimiento paulatino de los testículos, el pene y el escroto.
Inicia la fertilidad
Con esto, el joven adquirirá la capacidad potencial de ser fértil, aunque en los primeros meses la cantidad de espermatozoides en el semen puede no ser suficiente para fertilizar un óvulo.
Competencia viril
A diferencia de la mujer, en la que la máxima velocidad de crecimiento ocurre antes de la menarquia, en el hombre el peak llega a los 14 años, después de la espermarquia,
Esto ha contribuido a que el proceso no tenga la connotación ritual que tiene la primera regla femenina, porque los signos más evidentes del crecimiento del preadolescente - altura, voz, vellos- aparecen después del primer sueño húmedo.
La vivencia emocional de este período, eso sí, deja huellas según cómo la familia lo maneje y la información que tenga el preadolescente. De ello dependerá la dosis de angustia con que el joven lo viva.
Aunque ellos no suelen recordar cuándo fue la primera polución nocturna, sí rememoran cuán importante fue ese período entre sus compañeros, las bromas que se intercambiaban, las competencias entre amigos sobre sus capacidades físicas y los problemas que sufrían quienes mostraban un crecimiento tardío.
Sólo entre amigos
La mayoría de las primeras eyaculaciones ocurren de forma inconsciente durante el sueño, pero también puede aparecer durante un proceso de autoestimulación erótica o masturbación del adolescente, explican los especialistas.
En el hombre esto se vive como algo más íntimo, entre los amigos. Entonces, cuando aparecen las primeras poluciones nocturnas tienden a esconderlo, porque todavía son niños. Recién están comenzando la adolescencia y no entienden mucho este fenómeno.
La edad de comienzo es muy diversa en los muchachos
La poca o mala información inicial trae aparejados otros problemas. Las primeras prácticas se conversan entre los amigos, sobre todo lo referente a la masturbación. Y esto a los padres les genera mucho temor de que comiencen las conductas sexuales.
Por eso, señala el psicólogo, es importante la actitud que los padres tengan frente a lo que el hijo está viviendo. Se ha visto que una actitud castigadora es negativa, porque se asocia la cosa sexual a algo malo. Lo adecuado es que los padres informen al niño sobre lo que les está pasando; decirles que es normal que algunas noches se moje, que es posible que comience a sentirse atraído por las niñas y que quizás se masturbe, pero que estas conductas no son públicas sino íntimas, como la sexualidad. Esto genera una cierta protección ante cualquier situación, comenta.
Niños juegan con juguetes y ya en el curso hay otros que miran a las niñas con otros" ojos"
Los padres también deben saber que son los niños quienes más pueden sufrir si su desarrollo físico se atrasa, porque son generalmente objeto de burla de sus compañeros, y sienten que no cumplen con el estándar masculino. A esta edad los jóvenes están centrados en sus cambios y viven en permanente duda con respecto a lo que es normal o anormal. En los niños el crecimiento puberal tardío se puede asociar a sentimientos de inseguridad y de baja autoestima, explica la pediatría.
Muchos coinciden con esa apreciación. Este período de desarrollo toca en el hombre un punto muy sensible. No en relación a su definición sexual, sino a la personalidad del niño, su autoimagen, su capacidad académica y de resolución de conflictos. En eso los padres tienen que poner mucho ojo.
Por eso, los expertos aconsejan que un niño mayor de 14 años que aún mantiene un cuerpo infantil y no ha tenido las primeras poluciones nocturnas acuda al especialista porque esto podría indicar algún problema de desarrollo físico que finalmente desembocará también en uno de tipo emocional.
Mitos tontos y peludos
Siempre privilegiados, los hombres no sienten dolor con sus primeras poluciones nocturnas. Tampoco hay mitos asociados al hecho, aunque sí con respecto de la masturbación, como que el hechor se vuelve vicioso, puede quedarse tonto, ciego o que salen pelos en las manos.
Ninguno es verdad. Lo único cierto es que las encuestas muestran que más del 90% de los preadolescentes practica en algún momento la autoestimulación erótica en condiciones de intimidad.
Pero como no genera dolor, no es fácil descubrir si algo está mal. En general no nos damos cuenta de un retraso puberal por la ausencia de eyaculación o espermarquia, sino porque hay un proceso de maduración retrasado, es decir, que hacia los 14 años no haya crecimiento testicular. Por eso se pregunta a los niños cuándo comenzó a crecer el vello, el escroto o el pene, porque la verdad es que pocos se fijan si les crecieron los testículos.
Para saber cómo va el desarrollo, es necesario que los preadolescentes visiten al doctor al menos una vez al año.
Fuente: Pediatra al Dia
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